jueves, 19 de marzo de 2015

Sin más....

Estaban de nuevo ahí. Las mismas pesadillas que me reconcomían por dentro,arrastrando consigo toda la cordura que había conseguido por mi mismo. Ahí estaban aquellas pesadillas que una vez habían sido un vago recuerdo. Ahí estaba de nuevo, envuelto en una completa oscuridad.
No quería dormir,no podía dormir. Dormir significaría muchas cosas,singnificaria volver aquellas pesadillas. Revivir aquella pesadilla. ¡Malditos médicos! Esto no podría estar pasándome a mi. Yo tenía toda mi vida planificada,a cada segundo tenía algo que hacer. Quería comerme el mundo.Nunca lo habría imaginado,ni siquiera en mis peores pesadillas habría pensado que podría sentir un dolor semejante. Lo llaman el dolor de la pérdida. Qué irónico. Había perdido lo que más necesitaba en este mundo,lo que podría haberme ayudado a llegar a la cima del mundo como siempre había deseado. El pánico de perderlo todo no entraba en mis planes. Sería como coser y cantar. Habría conseguido todo lo que había soñado. Sólo que no fue así. En estos momentos me gustaba sentarme frente a mi piano,la música siempre había sido mi via de escape. Me gustaba sentir la vibración de todas sus cuerdas. Me recordaba tantas cosas que ordenarlas sería demasiado,y cada uno de los recuerdos siempre los asociaba con melodías. Entonces es cuando me tenía sentido. Cómo olvidar aquella primera vez que toqué el piano,como olvidar la sensación y escalorfríos que me predujo cuando todos se levantaron y aplaudieron como locos. Cómo olvidar aquel mundo que había construido y que solo yo y mi piano podríamos acceder a ella. Ahora solo podría vivir de aquellos recueros,en ocasiones pienso que estoy tocando mi piano y viviendo todo aquellos,pero se que no es así. Por más que toque,por mas golpes que le de no podré oír. Ahora empezaba a entender a Beethoven,entendía su frustración. Vivir para no poder oír lo que más aprecias era mas una tortura. No podía hacer nada. Nada que me haga volver en el tiempo y retroceder a este el momento en el que hice la audición;aunque me hubieran dado la beca no podría acceder a ella. Ahora era un hombre solitario,encerrado en su mundo oscuros y lleno de tormentos. Un mundo en el que no podría apreciar cada sonido por más insignificante que fuera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario