Incluso
antes de abrir los ojos supe que estaba en peligro. Oí el ligero
crujido de pasos que se iba acercando poco a poco. Estaba tendida en
el suelo y el frío penetraba a través de mi camiseta.
Procuré levantarme,pero mis manos reblaron en la hierba húmeda. Las rodillas de mis pantalones absorbían la humedad a media que me arrastraba entre las tumbas y los monumentos, abrí los ojos. Identifiqué el lugar vagamente,pero el dolor insoportable que me taladraba la cabeza me impedía pensar con claridad.
El crujir de los pasos cada vez era más fuerte. Me volví hacia el ruido,desconcertada por la lucecita que brillaba y se apagaba en medio de la oscuridad.
Una linterna.
Aparté la mirada cuando la luz se detuvo entre mis ojos, deslumbrándome y, aterrada, comprendí que no estaba soñando.
-Oye_gruño una voz masculina oculta tras el resplandor_no puedes estar aquí. El cementerio está cerrado.
Aparté la cara,aún veía chispas de luz.
-¿Qué?_Mi voz era un susurro.
¿Qué estaba haciendo yo en un cementerio? ¿Había venido a visitar a mi hermana? Traté de recuperar la memoria,pero no pude. No recordaba haber ido al cementerio,no recordaba casi nada; era como si me hubiesen arrancado el recuerdo de esa noche de mi memoria.
Y aún peor,no recordaba la mañana.
No me acordaba de haberme vestido,desayunado o ido al colegio. ¿Acaso era un día de clase?
Reprimí la sensación de pánico,traté de orientarme y acepté la mano que me tendía el hombre. En cuanto estuve de pie la luz volvió a iluminar mi cara.
-Un momento-dijo él, y su voz adoptó un tono que me disgustó_No eres aquella chica ¿verdad?. Madison Grece._Soltó,como si mi nombre fuera una respuesta automática.
-¿Cómo es que...sabes mi nombre?_Dije,retrocediendo.
-La tele. La recompensa. Valetino Gómez la auncio_No presté atención a sus siguientes palabras. ¿Qué tenía que ver en esto mi vecino al que nunca me había dirigido una palabra?-Te han estado buscando desde a finales de Junio.
-¿Junio?_repetí presa del pánico._¿De qué estas hablando? Estamos en abril.
-¿Abril?_El hombre me lanzó una mirada extraña._Pero si estamos en septiembre.
¿Septiembre? No. Era imposible. Si el segundo curso del instituto hubiese acabado lo habría sabido. Sabría si las vacaciones del verano ya había terminado. Sólo había despertado hacía un par de minutos,desorienta sí,pero no estúpida.¿Pero por qué me mentiría?El hombre dejó de iluminarme.Le observé,presa de desconfianza. Traté de sumergirme en mis recuerdos, penetrando en los pasillos más oscuros y antiguos, pero su rostro no me apareció. Quería aferrarme a algo,lo que fuera, que me resultara familiar a fin de comprender todo esta confusión.
_¿Cómo llegaste hasta aquí?_preguntó,inclinando la cabeza._ ¿Alguien te dejó aquí?¿Llegaste andando? Has de decírmelo Madison. ¿Qué ocurrió esa noche?
"Yo también quería saberlo,pero es que no se de que noche me estaba hablando"
Me sentía maread,el dolor de cabeza había vuelto. Yo no debería estar aquí. Toda esta noche era un enorme error.
No. No toda la noche. ¿Qué recordaba? Sólo una parte. Mi único punto de partida era un segmento de tiempo, cuando desperté encima de una tumbada muerta de frío.
-Quiero ir a casa._Dijo a la vez que se me caía una lágrima.
-Puedo llevarte a casa,pero primero he de llevarte al hospital.
No sabía si debería de fiarme de él,pero no podía hacer otra cosa. Sabía mi nombre y si estaba en el cementerio conmigo alguien más lo conocía.
-No, sólo quiero ir a casa_insistí.
Él suspiro, un sonido muy leve, como si deseara que hubiese otra manera de trasmitir la información que estaba apunto de contarme.
- Desapareciste hace once semanas. Nadie sabía dónde has estado durante los últimos tres meses. Han de examinarte,para asegurarnos que estas bien.
Parpadeé. Me limité a quedarme quieta,indecisa.
Mi corazón dio un vuelco. Se me aflojaron los músculos y me tambaleé. Vi el borrón de la luz de la linterna y me desmayé.
Desperté en un hospital. El techo era blanco, las paredes de un sereno color azul.
Noté un movimiento en el rincón.
-Oh,cariño_susurró una voz familiar,se levantó de la silla y se abalanzó sobre mí.
Se sentó al borde de la cama y me abrazó.
-Te quiero_dijo en tono ahogado junto a mi oreja.
-Mamá_Al oír su,las pesadillas de las que acababa de despertarme se desvanecieron y me sentía realmente tranquila.
-Me recuerdas_Dijo con alivio-estaba asustada,pensé....pensé en lo peor.
Y así sin más, mis pesadillas volvieron.
-¿Es verdad? Lo que dijo el señor del cementerio...que desparecí durante once semanas.
Mi madre soltó un gran suspiro.
-¿Qué me ocurrió?
-La policía está haciendo todo lo posible para encontrar las respuestas. Te raptaron,pero eso no importa,ahora estás aquí cariño.
Mamá sonrió pero era una sonrisa temblorosa.
_¿Cómo me raptaron?-En realidad la pregunta estaba dirigida para mí misma. ¿Cómo había permitido que me pasara eso? ¿Quién quería raptar me? ¿Se acercaron en un coche cuando salí del instituto? ¿Me metieron en el maletero cuando estaba en el parking? No por favor. ¿Por qué no eché a correr? ¿Por qué no luché? ¿Por qué no me escapé? Porque era evidente que eso fue lo que ocurrió ¿verdad?
-¿Qué recuerdas?_Me preguntó.
-No recuerdo nada. Es como si mi memoria...-me interrumpí. Era como si me hubieran robado una parte de la memoria. Me la arrancaron, y en su lugar dejaron sólo un sen sanción de pánico. Me sentía como si me hubieran arrojado desde un puente sin previo aviso. Caí, y caer me daba mucho más miedo que golpear contra el suelo. La caída no tenía final, sólo una sensación constante de estar en manos de la gravedad. Lo último que recordaba era el instituto,tenía un examen de biología.
_¿Qué día es hoy? ¿En qué mes estamos?_Volví a recordar lo que me había dicho en el cementerio. El hombre insistía en que estábamos en septiembre...
Continuará
Procuré levantarme,pero mis manos reblaron en la hierba húmeda. Las rodillas de mis pantalones absorbían la humedad a media que me arrastraba entre las tumbas y los monumentos, abrí los ojos. Identifiqué el lugar vagamente,pero el dolor insoportable que me taladraba la cabeza me impedía pensar con claridad.
El crujir de los pasos cada vez era más fuerte. Me volví hacia el ruido,desconcertada por la lucecita que brillaba y se apagaba en medio de la oscuridad.
Una linterna.
Aparté la mirada cuando la luz se detuvo entre mis ojos, deslumbrándome y, aterrada, comprendí que no estaba soñando.
-Oye_gruño una voz masculina oculta tras el resplandor_no puedes estar aquí. El cementerio está cerrado.
Aparté la cara,aún veía chispas de luz.
-¿Qué?_Mi voz era un susurro.
¿Qué estaba haciendo yo en un cementerio? ¿Había venido a visitar a mi hermana? Traté de recuperar la memoria,pero no pude. No recordaba haber ido al cementerio,no recordaba casi nada; era como si me hubiesen arrancado el recuerdo de esa noche de mi memoria.
Y aún peor,no recordaba la mañana.
No me acordaba de haberme vestido,desayunado o ido al colegio. ¿Acaso era un día de clase?
Reprimí la sensación de pánico,traté de orientarme y acepté la mano que me tendía el hombre. En cuanto estuve de pie la luz volvió a iluminar mi cara.
-Un momento-dijo él, y su voz adoptó un tono que me disgustó_No eres aquella chica ¿verdad?. Madison Grece._Soltó,como si mi nombre fuera una respuesta automática.
-¿Cómo es que...sabes mi nombre?_Dije,retrocediendo.
-La tele. La recompensa. Valetino Gómez la auncio_No presté atención a sus siguientes palabras. ¿Qué tenía que ver en esto mi vecino al que nunca me había dirigido una palabra?-Te han estado buscando desde a finales de Junio.
-¿Junio?_repetí presa del pánico._¿De qué estas hablando? Estamos en abril.
-¿Abril?_El hombre me lanzó una mirada extraña._Pero si estamos en septiembre.
¿Septiembre? No. Era imposible. Si el segundo curso del instituto hubiese acabado lo habría sabido. Sabría si las vacaciones del verano ya había terminado. Sólo había despertado hacía un par de minutos,desorienta sí,pero no estúpida.¿Pero por qué me mentiría?El hombre dejó de iluminarme.Le observé,presa de desconfianza. Traté de sumergirme en mis recuerdos, penetrando en los pasillos más oscuros y antiguos, pero su rostro no me apareció. Quería aferrarme a algo,lo que fuera, que me resultara familiar a fin de comprender todo esta confusión.
_¿Cómo llegaste hasta aquí?_preguntó,inclinando la cabeza._ ¿Alguien te dejó aquí?¿Llegaste andando? Has de decírmelo Madison. ¿Qué ocurrió esa noche?
"Yo también quería saberlo,pero es que no se de que noche me estaba hablando"
Me sentía maread,el dolor de cabeza había vuelto. Yo no debería estar aquí. Toda esta noche era un enorme error.
No. No toda la noche. ¿Qué recordaba? Sólo una parte. Mi único punto de partida era un segmento de tiempo, cuando desperté encima de una tumbada muerta de frío.
-Quiero ir a casa._Dijo a la vez que se me caía una lágrima.
-Puedo llevarte a casa,pero primero he de llevarte al hospital.
No sabía si debería de fiarme de él,pero no podía hacer otra cosa. Sabía mi nombre y si estaba en el cementerio conmigo alguien más lo conocía.
-No, sólo quiero ir a casa_insistí.
Él suspiro, un sonido muy leve, como si deseara que hubiese otra manera de trasmitir la información que estaba apunto de contarme.
- Desapareciste hace once semanas. Nadie sabía dónde has estado durante los últimos tres meses. Han de examinarte,para asegurarnos que estas bien.
Parpadeé. Me limité a quedarme quieta,indecisa.
Mi corazón dio un vuelco. Se me aflojaron los músculos y me tambaleé. Vi el borrón de la luz de la linterna y me desmayé.
Desperté en un hospital. El techo era blanco, las paredes de un sereno color azul.
Noté un movimiento en el rincón.
-Oh,cariño_susurró una voz familiar,se levantó de la silla y se abalanzó sobre mí.
Se sentó al borde de la cama y me abrazó.
-Te quiero_dijo en tono ahogado junto a mi oreja.
-Mamá_Al oír su,las pesadillas de las que acababa de despertarme se desvanecieron y me sentía realmente tranquila.
-Me recuerdas_Dijo con alivio-estaba asustada,pensé....pensé en lo peor.
Y así sin más, mis pesadillas volvieron.
-¿Es verdad? Lo que dijo el señor del cementerio...que desparecí durante once semanas.
Mi madre soltó un gran suspiro.
-¿Qué me ocurrió?
-La policía está haciendo todo lo posible para encontrar las respuestas. Te raptaron,pero eso no importa,ahora estás aquí cariño.
Mamá sonrió pero era una sonrisa temblorosa.
_¿Cómo me raptaron?-En realidad la pregunta estaba dirigida para mí misma. ¿Cómo había permitido que me pasara eso? ¿Quién quería raptar me? ¿Se acercaron en un coche cuando salí del instituto? ¿Me metieron en el maletero cuando estaba en el parking? No por favor. ¿Por qué no eché a correr? ¿Por qué no luché? ¿Por qué no me escapé? Porque era evidente que eso fue lo que ocurrió ¿verdad?
-¿Qué recuerdas?_Me preguntó.
-No recuerdo nada. Es como si mi memoria...-me interrumpí. Era como si me hubieran robado una parte de la memoria. Me la arrancaron, y en su lugar dejaron sólo un sen sanción de pánico. Me sentía como si me hubieran arrojado desde un puente sin previo aviso. Caí, y caer me daba mucho más miedo que golpear contra el suelo. La caída no tenía final, sólo una sensación constante de estar en manos de la gravedad. Lo último que recordaba era el instituto,tenía un examen de biología.
_¿Qué día es hoy? ¿En qué mes estamos?_Volví a recordar lo que me había dicho en el cementerio. El hombre insistía en que estábamos en septiembre...
Continuará
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